El Museo Nacional de la Acuarela “Alfredo Guati Rojo” abre un espacio para la reflexión profunda con Los Pasos de la Luz, una exposición temporal que pone en diálogo la obra del fundador del recinto con una nueva generación de acuarelistas mexicanos. Inspirada en la frase del Manifiesto Estridentista de Germán List Arzubide “el polvo se come los pasos de la luz”, la muestra propone una lectura contemporánea de la acuarela como técnica viva, sensible y en constante transformación.
A casi seis décadas de la fundación del museo, la exposición plantea una revisión necesaria del legado de Alfredo Guati Rojo, integrando bocetos inéditos del acervo histórico con obras actuales que exploran la luz desde perspectivas simbólicas, abstractas y figurativas. La muestra, integrada por alrededor de 41 piezas, se presenta como un ejercicio curatorial que cruza temporalidades y sensibilidades artísticas, sin imponer lecturas únicas al espectador.

Créditos: Museo Nacional de la Acuarela, “Alfredo Guati Rojo”
En entrevista exclusiva con El Heraldo de México, integrantes del equipo curatorial detallaron que Los Pasos de la Luz no busca enseñar, sino provocar interpretación, contemplación y reflexión. Abierta hasta el 1 de febrero de 2026 en Coyoacán, la exposición se acompaña de visitas guiadas, mediación cultural y la posibilidad de adquirir obra contemporánea, apoyando directamente a artistas jóvenes mexicanos.
El origen del título y la luz como eje conceptual
La exposición nació como un proyecto individual que pronto se transformó en un ejercicio colectivo. “Esta exposición primero empezó como un proyecto individual de Ana Garduño, pero ella decidió convertirlo en un trabajo colaborativo con la maestría en Estudios y Prácticas Museales del ENCRyM”, explicó Génesis Granados, asistente curatorial.
Aquí está el Museo Nacional de la Acuarela “Alfredo Guati Rojo” | MAPA
El título retoma una frase clave del estridentismo. “Los Pasos de la Luz viene de un poema de Germán List Arzubide, de la frase ‘el polvo se come los pasos de la luz’, palabras que inspiraron nuestra búsqueda de este elemento definitorio”, señaló Granados. A partir de esta idea, se convocó a los artistas a trabajar desde su propia interpretación de la luz, creando un eje conceptual amplio y abierto.
Un equipo curatorial joven y colaborativo
La curaduría estuvo encabezada por Ana Garduño, acompañada por un equipo integrado mayoritariamente por estudiantes y egresados del ENCRyM. Angélica Hernández asumió la coordinación general, además de participar como artista, mientras que Grecia Cabazos, Daniela Martínez, Sofía Martínez, Oyuki Medina y David Covarrubias colaboraron en curaduría y museografía.
“Fue un ejercicio colectivo de análisis, contraste y escucha entre distintas temporalidades y sensibilidades artísticas”, destacó Oyuki Medina, subrayando que el trabajo académico permitió construir una exposición sólida desde el diálogo y no desde la imposición curatorial.
Artistas jóvenes en diálogo con Alfredo Guati Rojo

Créditos: Museo Nacional de la Acuarela, “Alfredo Guati Rojo”
La muestra reúne obra de Alfredo Guati Rojo junto a creaciones de artistas contemporáneos como Angélica Hernández, Eugenia Jiménez, Eunice Maldonado (Euníris), Alan Bautista, Yocsan Contreras, Javier Córdoba, Eric Esparza, Adair García, Natanael Hernández y Fabián Parra.
“Todos los artistas son mexicanos y en su mayoría muy jóvenes, pero con trayectoria, premios y exposiciones previas”, explicó el equipo. Cada uno participa con dos o tres obras, generando un contraste directo entre el lenguaje visual de hace medio siglo y las búsquedas actuales en la acuarela.
Núcleos temáticos: arquitectura, cuerpo, paisaje y abstracción
La exposición se articula en núcleos temáticos que funcionan como ejes de lectura: arquitectura, desnudo, paisaje y abstracción. La museografía permite que las obras dialoguen entre sí, creando recorridos visuales donde la luz se manifiesta de distintas maneras.

Créditos: Museo Nacional de la Acuarela, “Alfredo Guati Rojo”
Uno de los puntos más destacados es la presentación de bocetos inéditos de Guati Rojo.“Estos bocetos estaban resguardados y es la primera vez que se exhiben”, subrayó Granados, convirtiendo a la muestra en un acontecimiento relevante para el acervo del museo.
La luz como experiencia sensible y no solo visual
Para el equipo curatorial, la luz trasciende lo técnico. “La luz dejó de ser solo un recurso visual; es un agente sensible que activa la mirada”, reflexionó Angélica Hernández. Desde la acuarela, este elemento adquiere un peso particular, ya que “no se añade al final, se piensa desde el inicio; es el blanco del papel el que ilumina”.

Créditos: Museo Nacional de la Acuarela, “Alfredo Guati Rojo”
Oyuki Medina añadió que, en el arte moderno y contemporáneo, “la luz no solo revela las formas: las cuestiona, las transforma y las carga de nuevos sentidos”, permitiendo lecturas que van de lo espiritual a lo introspectivo.
¿Cómo apoyar la acuarela contemporánea? Qué sigue para Los Pasos de la Luz
El equipo enfatizó que visitar la exposición y adquirir obra es una forma directa de apoyar a los artistas. “Comprar obra significa apoyo económico real; es consumir arte local y fortalecer estos espacios”, señalaron.
También se ofrecen visitas guiadas y mediación durante toda la temporada, impartidas por integrantes del equipo curatorial, lo que permite un acercamiento más profundo a las piezas y sus procesos.

Créditos: Museo Nacional de la Acuarela, “Alfredo Guati Rojo”
Entre los planes futuros está llevar Los Pasos de la Luz a otros recintos, como el Museo de la Acuarela de Toluca. “Queremos que la exposición siga circulando y que la acuarela se vea más allá de su etiqueta decorativa”, explicaron.
¿Por qué ir al Museo Nacional de la Acuarela? Una invitación a mirar la luz desde otro lugar
El mensaje final es claro: la exposición propone una nueva manera de mirar la acuarela mexicana. “No es el paisaje clásico; es un diálogo entre arte moderno y contemporáneo, entre Guati Rojo y artistas que están redefiniendo cómo vemos el mundo”, concluye Génesis Granados.

Créditos: Museo Nacional de la Acuarela, “Alfredo Guati Rojo”
Los Pasos de la Luz no solo revisita un legado, sino que reafirma a la acuarela como un lenguaje vigente, sensible y capaz de dialogar con el presente desde la luz.

