Piper James, una mochilera canadiense de 19 años, fue descubierta inconsciente la mañana del lunes en la costa de la isla de Queensland, Australia, por unos viajeros que transitaban a bordo de un vehículo 4×4. La joven presentaba múltiples lesiones defensivas y estaba rodeada por una manada de aproximadamente 10 dingos, un antigüo linaje de perro salvaje.
Tras la muerte de la adolescente, autoridades condujeron una autopsia con la que determinaron que tenía agua en los pulmones al momento de ser encontrado en la isla K’gari, no obstante, siguen sin estar seguros de cuál es la causa exacta de su muerte. La policía aún investiga el deceso y señalaron que se requieren más pruebas para determinar si se ahogó antes o después de que fuera atacada por lo animales salvajes.
Medios internacionales como Daily Mail informaron que los resultados definitivos que arrojarán luz sobre el caso podrían tardar otros dos meses en ser publicados. Tras la autopsia, el cuerpo puede ser entregado a su familia, mientras continúan las pruebas. Todd James, padre de la víctima, explicó a 9News que planea repatriar a su hija a Canadá ahora que los hallazgos de la autopsia fueron publicados.
Ambas llevaban semanas viajando por Australia
Los padres de la joven fueron invitados a K’gari a una ceremonia indígena en la que fumarían tabaco para su hija. Se espera que ambos viajen a Australia para llegar al homenaje.
Según reportes recientes, la víctima fue hallada sin vida apenas una hora después de que le avisara a sus amigos que saldría a nadar temrprano por la mañana. Ella se encontraba de viaje con su mejor amiga, Taylor, y llevaban recorriendo Australia durante al menos seis semanas.
Marjorie Stricker, madre de Taylor, dijo que la muerte de Piper destrozó a las familias. «Cuando las niñas partieron hacia Australia, les dijimos que siempre llamaran, que no había problemas que no pudiéramos afrontar juntas y que la seguridad no era lo más importante», declaró.
Aseguró que cumplir 19 años en Australia era parte del sueño de ambas, uno por el que «trabajaron incansablemente» para cumplirlo. Ellas tenían planeado regresar a su hogar en la isla de Vancouver a finales de marzo, mientras que el cronograma de las amigas se vio influenciado por «el impulso de Piper» de reanudar su entrenamiento como bombero.
«Estaba decidida a seguir adelante y construir una vida basada en el propósito, la pasión y el servicio«, declaró Stricker.
El tabloide inglés señaló que, en caso de que las autoridades determinen que un ataque de dingos fue la causa oficial de muerte de la joven de 19 años, se estaría registrando entonces el primer ataque fatal de uno de estos animales en 25 años.

