¿Frida Kahlo era realmente una artista sobresaliente? ¿Qué hace importante su obra? ¿Por qué sigue siendo una de las artistas más referidas de nuestro tiempo? ¿Cómo podemos volver a su pintura y mirarla con ojos nuevos? Son algunos de los cuestionamientos que guían “El listón y la bomba. El arte de Frida Kahlo”, de Helena Chávez Mac Gregor, un ensayo que privilegia la obra sobre el ícono y concibe la pintura como un espacio de transformación, multiplicidad y potencia.
Con el libro, editado por Lumen, la historiadora y crítica de arte ofrece una relectura, en sus palabras, de una de las figuras más reproducidas y paradójicamente menos analizadas del arte mexicano.
En este sentido, explica, el ensayo se construye como un “gran bordado verbal” donde se entrecruzan relatos íntimos de la escritora con un amplio entramado de temas y voces contemporáneas como la maternidad, enfermedad y sororidad de Maggie Nelson y Cristina Rivera Garza; las visiones futuristas de China Miéville; la potencia antirracista de Yásnaya Elena A. Gil; y la subversión queer y feminista de Johanna Hedva y Sara Ahmed, por mencionar algunas.
“Todas ellas me acompañan en un ejercicio crítico que renueva la manera de interpretarla, porque el problema de leer toda su obra desde anécdotas, como accidentes o rupturas amorosas, impide ver su verdadera potencia artística”, dice Chávez Mac Gregor, para quien obras como Unos cuantos piquetitos (1935) pueden leerse como una reflexión más amplia sobre la violencia feminicida en México.

De esta forma, la también investigadora invita a entrar a la obra de Kahlo desde el presente y partir del análisis de diez pinturas entre las que se encuentran Las dos Fridas (1939), Columna rota (1944), Autorretrato con collar de espinas y colibrí (1940) y Viva la vida (1954), las cuales, proponen sustituir la interpretación autobiográfica dominante “por una lectura en clave de autorretrato”, es decir, abordar cada obra no como un reflejo literal de su vida sino como una construcción artística que explora identidades, emociones y experiencias desde la perspectiva del acto creativo.
“Durante los años setenta, artistas como Magali Lara, Mónica Mayer, Carmen Boullosa y Jesusa Rodríguez retomaron la obra de Kahlo desde una perspectiva feminista, valorando lo personal, la autorrepresentación, la afirmación de la libertad y la vulnerabilidad porque para ellas, Frida era una referencia clave que les ofrecía tanto genealogía como proyección artística”, agrega.
Asimismo, comparte que desde debates actuales como el feminismo y el ecofeminismo, el libro abre nuevas lecturas y cuestionamientos de lo femenino, de la maternidad y el dolor, donde los animales y plantas aparecen en igualdad con la figura humana, rompiendo jerarquías y proponiendo una relación distinta con lo vivo.
“Mucha gente ve solo el personaje y no la pintura”, reitera la autora, quien pone en evidencia cómo los mecanismos mediáticos pueden eclipsar el análisis crítico de la obra de una artista como Frida Kahlo.
Por otra parte, invita a que los museos replanteen la manera en que exhiben a Kahlo, ya que, dice:
“Idealmente las exposiciones deben ser abiertas, críticas y reflexivas, sin reducir al mito”.
En cuanto al título del libro, la autora explicó que proviene de André Breton, quien en 1938, al conocer a Frida Kahlo en México, describió su obra como “una bomba envuelta en un listón”, una metáfora que refleja la combinación en su pintura de una apariencia delicada con una fuerza intensa.
“La obra de Frida es una bomba explosiva, potente y transformadora; el listón es solo el envoltorio”, concluye.
A DETALLE
- El libro analiza otras obras como Mi nacimiento (1932), Henry Ford Hospital (1932), Lo que el agua me dio (1939), Autorretrato con el pelo cortado (1940), Raíces (1943), Raíces (1943) y El venado herido (1946).
- Otros libros como “Frida”, de Hayden Herrera y “La cámara y el espejo”, de Salomon Grimberg también muestran a Kahlo como artista compleja y abierta a reinterpretaciones, más allá de su condición de ícono.
- Helena Mac Gregor también es autora de “Insistir en la política. Rancière y la revuelta de la estética (2018)” y actualmente investiga sobre prácticas artísticas contemporáneas desde perspectivas como el ecofeminismo.
FOTO: Manuel Álvarez Bravo, Frida Kahlo con globo de vidrio, ca 19236.
MAAZ

