Después de dos décadas fuera del circuito expositivo nacional, el acervo reunido por Jacques y Natasha Gelman se exhibe en el Museo de Arte Moderno (MAM). Relatos modernos. Obras emblemáticas de la Colección Gelman Santander, reúne 68 obras de arte mexicano del siglo XX, incluidas 10 de Frida Kahlo y piezas de María Izquierdo, Diego Rivera, José Clemente Orozco, Siqueiros y Rufino Tamayo, entre otros. Del conjunto, 28 obras cuentan con declaratoria de Monumento Artístico, lo que implica protección especial por parte del Estado mexicano.
“Estamos ante una de las colecciones privadas más importantes del arte moderno mexicano”, dijo Alejandra de la Paz, directora del INBAL, previo a la inauguración de la exposición que después viajará a España y, posteriormente, visitará diferentes museos del mundo, durante al menos los siguientes cinco años.
De la Paz señaló que el acervo:
«Pertenece a la familia Zambrano, de Monterrey, con quien el INBAL estableció un convenio para difundir en el mundo las obras consideradas patrimonio. Es una colección mexicana en manos de mexicanos”.
Otro acuerdo, de los dueños con Banco Santander ,»es únicamente de gestión, ellos se encargan de trámites, empaques, viajes, comisarios y gestiones con museos, con el fin de garantizar que estas tareas se realicen con especialistas”. En los últimos días surgió la polémica sobre la imposibilidad para lograr que el acervo se quedará en México.
El acuerdo con la institución bancaria tiene una vigencia de cinco años que podrá renovarse. De acuerdo con la funcionaria, las obras declaradas monumento artístico pueden cambiar de propietario, pero no pueden ser exportadas de manera definitiva, ya que están protegidas por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.
“Cada vez que la obra se mueve, el Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble realiza dictámenes y supervisa embalajes, aclimatación y montaje”, detalló.
Sobre la duración específica de la itinerancia dijo que “en este momento no tenemos determinado el tiempo, dependerá del fin para el cual se extiende el permiso y de que los museos sean los adecuados, y que los públicos se beneficien de un acercamiento al arte mexicano”.
También señaló que, hasta donde tiene conocimiento el INBAL, el acervo no había salido previamente del país. “Nunca ha estado fuera de México, que nosotros sepamos, estuvo guardada”.
Para Carlos Segoviano, curador del MAM y co-curador de la exposición junto con la directora del museo, Marisol Argüelles, el valor del acervo va más allá de la suma de los nombres consagrados.
“La colección no solo se funda en los afectos de sus coleccionistas, sino también en temas fundamentales del siglo XX, como la migración, la guerra y el desarrollo de las vanguardias”, explicó.
El recorrido está organizado en cuatro núcleos temáticos, con el retrato como eje articulador: Desde el retrato de Natasha Gelman, pintado por Rivera, hasta las obras de Frida Kahlo, la muestra explora la construcción de identidad, la modernidad y el diálogo entre arte y cines”.
“La Colección Gelman fue de las primeras en apostar por Frida Kahlo, antes del boom comercial de los años noventa”, destacó Segoviano, quien subrayó que reunir 10 piezas de la artista en un mismo espacio permite analizarla desde una dimensión más compleja.
“Más allá del cliché, es una oportunidad para estudiar su transformación estilística y su construcción identitaria”, agregó el historiador, quien considera que se trata de la tercera colección con más obras de Kahlo, después del acervo del Museo Dolores Olmedo y de otras colecciones internacionales, como la de Madonna, que se estima posee de tres a cinco obras de la mexicana.
El vínculo con el cine es otro de los hilos conductores de la exposición, explicó, ya que Jack Gelman produjo 27 películas en México, 23 de ellas con Mario Moreno Cantinflas, consolidando una relación directa entre muralismo, cultura visual y la llamada Época de Oro del cine mexicano: “Esa relación es clave para entender la colección”.
La exposición permanecerá en el Museo de Arte Moderno hasta el 17 de mayo de 2026. Posteriormente, viajará a España para exhibirse en el Faro Santander, en Cantabria, donde permanecerá hasta finales de año.
En el acto inaugural estuvieron presentes la titular de la Secretaría de Cultura, Claudia Curiel de Icaza; el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo; el consejero delegado del Grupo Santander, Héctor Grisi; el director ejecutivo de Fundación Santander, Francisco de Borja Baselga; y la directora del Museo de Arte Moderno y curadora de la exposición, Marisol Argüelles, quienes destacaron el valor de la colaboración que permite al público reencontrarse con un acervo emblemático de la modernidad mexicana.
FOTOS: Cortesía SC y Leslie Pérez
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