“Cuando las mujeres hablamos de violencia de género, todas sabemos a qué nos estamos refiriendo, no sé si todos los hombres lo sepan, pero las mujeres sí lo sabemos. Y lo podemos entender porque hay una memoria en el cuerpo”, expresa la coreógrafa mexicana Claudia Lavista, quien, desde el cuerpo y su memoria, detona Revolución diamantina, obra de la compositora Gabriela Ortiz, concebida originalmente como ballet y que tiene su estreno coreográfico en México el 4 y 5 de julio en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes, junto a las coreógrafas Lola Lince y Melva Olivas.
Para Lavista, el cuerpo es el gran agente de la resiliencia: “posee la capacidad de asimilar y sanar, de protegernos primero a nosotras mismas y luego a los demás”.
“Si te fijas, la danza es el gran fenómeno de convergencia social desde el cuerpo y su memoria. En este sentido, la pieza no sólo traduce la potencia de la música de Ortiz al lenguaje corporal, sino que se convierte en un ritual escénico”, explica la coreógrafa, quien señala que el estreno es impulsado por el INBAL y Urtext Digital Classics, bajo la dirección de Marisa Canales.
“Hace más de un año Marisa me buscó porque Urtext celebra su 30 aniversario. Querían que el festejo fuera con el estreno en México de esta obra. Cuando empezamos, Gabi todavía no ganaba el Grammy. Desde entonces comencé a imaginar cómo traducir esta música, que ya es poderosísima, al lenguaje del cuerpo”, recuerda Lavista.
La coreógrafa insiste en que la danza “trabaja desde el símbolo, no desde la literalidad”; por eso, aunque la obra surge de una protesta concreta, la Marcha de la Diamantina del 8M de 2019, precisa, no se trata de una recreación documental.
“La marcha fue como la erupción de un volcán, pero lo que estamos haciendo no es ilustrarla. Es una reflexión escénica sobre un sistema opresor. No es una lucha entre hombres y mujeres, es una lucha contra el sistema patriarcal”, afirma.
La estructura musical está dividida en seis movimientos, que se transformaron en seis capítulos coreográficos: “nacimiento, protección, resistencia, defensa, reconstrucción y cruce”.
“La idea central es la gran marcha de las mujeres a lo largo de la historia de la humanidad por lograr sus derechos. No hablamos sólo del presente, hablamos de una memoria milenaria”, indica.
«En el primer capítulo surge lo femenino como irrupción luminosa y vulnerable. En el segundo, la protección: cuando una mujer es vulnerable, construimos redes invisibles de cuidado; es la manada que protege. El tercero aborda la resistencia: la idea no es resistir hasta rompernos, sino liberarnos. El cuarto se centra en la defensa colectiva, mientras que el quinto explora la reconstrucción: esa aparente fragilidad es en realidad fuerza infinita. Y el sexto propone cruzar el puente del sistema patriarcal opresor. La obra es una invitación a hacerlo”, detalla Lavista.
En escena estarán 12 bailarinas del Centro de Producción de Danza Contemporánea (CEPRODAC), acompañadas por la Orquesta Urtext bajo la dirección de Lina González-Granados.
En este sentido, la coreógrafa observa una simbología que atraviesa la obra.
“Gabi origina todo, somos tres coreógrafas, seis capítulos, una directora de orquesta, la directora de Urtext y doce bailarinas”, explica Lavista, quien subraya la urgencia de la libertad en un contexto donde al menos once mujeres son asesinadas cada día.
“Cada movimiento, cada gesto de la danza, se convierte así en una resistencia simbólica, en un acto colectivo que reclama visibilidad, protección y justicia. La obra, más que un espectáculo, se vuelve un ritual necesario, un espejo que refleja la fragilidad y la fuerza de las mujeres frente a un sistema que aún las vulnera”, agrega.
Asimismo, comparte que la obra termina con la palabra ‘todas’, porque, en sus palabras, cuando una mujer se libera, desencadena la libertad de las demás.
“Esta Revolución diamantina va a ser un gran ritual. Un ritual de los feminismos, de las mujeres, pero también de la humanidad”, insiste Lavista, para quien la danza no es sólo un lenguaje artístico, sino un fenómeno social vinculativo que vuelve exponencial la capacidad de conectar y de entender al otro.
Y cuenta que, en su caso, el feminismo no es coyuntural: “Yo crecí en una casa feminista. Mi madre, Rosa Marta Fernández, fundó el colectivo Cine Mujer en los años setenta. Para mí es una forma de pensar el mundo”.
“Contrario a lo que se dice, no estamos viviendo una época fácil para ser mujer. Todas salimos a la calle con miedo. Esta obra es una reflexión sobre esa urgencia de cambiar”, concluye.
A DETALLE
- El 8 de marzo, los boletos tienen precio especial para las mujeres.
- Revolución Diamantina, de Gabriela Ortiz, recibió tres premios en la 67 edición de los Premios Grammy: Mejor composición clásica contemporánea, Mejor compendio clásico y Mejor interpretación orquestal.
- La obra se estrenó en Estados Unidos en 2023, interpretada por la Los Angeles Philharmonic bajo la dirección de Gustavo Dudamel.
- Gabriela Ortiz ha compuesto para orquesta, coro, música de cámara, danza, teatro, ópera y cine, combinando la tradición musical mexicana con técnicas contemporáneas y abordando temas de relevancia social como justicia, medio ambiente y género.
- Claudia Lavista es cofundadora de la Escuela Profesional de Danza de Mazatlán y de Delfos, espacios dedicados a formar y proyectar talentos con un enfoque contemporáneo y experimental, fortaleciendo la proyección de la danza mexicana en América Latina.
- Actualmente, Lavista dirige DanzaUNAM, consolidando su influencia en la formación y dirección de la danza en México.
Fotos: Cuartoscuro y culturaunam
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