Llegó la primavera. En México, esta nueva estación del año entró este viernes 20 de marzo a las 08:46 horas (tiempo del centro de México), por lo que muchas personas se dieron citas en diversos lugares de la República donde existe la creencia de que puedes recargar energía para el resto del año.
Estos lugares son, principalmente, ciudades prehispánicas donde hay templos dedicados a diversos dioses, pero también enormes pirámides que todavía se pueden subir, aunque muchas de ellas ya se mantienen bajo protección de las autoridades; a pesar de ello, la gente se reúne para hacer toda clase de rituales a lo largo del fin de semana para purificarse.
Zonas arqueológicas cerca de la CDMX
La mayoría de estos lugares está muy cerca de la Ciudad de México, por lo que no tendrás viajes complicados en automóvil, ni tampoco tardarás tanto en llegar si lo que quieres es ir en autobús. Eso, sí, tienes que preparar tu viaje con anticipación, en caso de que necesites planear casetas, entre otras cosas.
Tula (Hidalgo)
La zona arqueológica de Tula, antigua capital de la cultura tolteca, destaca por su relevancia política y militar en el centro de México entre los años 900 y 1150 d. C. El elemento más emblemático del sitio son los Atlantes de Tula, enormes esculturas de basalto de más de cuatro metros de altura que representan a guerreros toltecas con indumentaria de combate. Estas figuras coronan la Pirámide de Tlahuizcalpantecuhtli y originalmente sostenían el techo de un santuario dedicado a la advocación de Quetzalcóatl como estrella de la mañana.
Teotihuacán (Estado de México)
Teotihuacán, conocida como la «Ciudad de los Dioses«, representa uno de los centros urbanos más grandes y complejos del mundo antiguo, alcanzando su apogeo entre los siglos II y VI d. C. La traza de la ciudad se organiza a lo largo de la Calzada de los Muertos, un eje norte-sur que conecta la Ciudadela y el Templo de Quetzalcóatl con las imponentes Pirámides del Sol y de la Luna. Este sitio es Patrimonio de la Humanidad y refleja un conocimiento avanzado en astronomía, ingeniería hidráulica y planificación urbana.
Cacaxtla (Tlaxcala)
Cacaxtla es famosa mundialmente por la conservación excepcional de sus murales polícromos, los cuales presentan una mezcla única de estilos iconográficos mayas y del Altiplano Central. El sitio fue la capital de los olmeca-xicalancas entre los años 650 y 950 d. C. Sus pinturas, realizadas con pigmentos naturales como el azul maya y el rojo óxido, narran escenas de guerra, sacrificios y deidades, destacando el «Mural de la Batalla«, donde guerreros jaguar se enfrentan a guerreros ave con un realismo gráfico impresionante.
Xochicalco (Morelos)
Xochicalco, cuyo nombre significa «Lugar de la Casa de las Flores«, es un sitio arqueológico construido sobre cerros modificados artificialmente para funcionar como una ciudad fortaleza tras el colapso teotihuacano. Su estructura más icónica es el Templo de las Serpientes Emplumadas, que presenta relieves magistrales de serpientes que ondulan alrededor de figuras humanas, lo cual sugiere una reunión de astrónomos para ajustar el calendario mesoamericano.

