La historiadora e investigadora Isabel Revuelta asegura que es importante visibilizar a aquellas mujeres cuyas contribuciones han sido omitidas o tergiversadas en los relatos históricos tradicionales. Su trabajo, asegura, se ha centrado en ser una herramienta para pagar la deuda histórica que se tiene con ellas.
A través de estas narrativas, Revuelta busca integrar elementos de riqueza cultural en la piel de estas mujeres, mostrando la complejidad y diversidad de la historia mexicana. Los libros, titulados «Hijas de la Historia, las mujeres que construyeron a México» tiene dos volúmenes, lo que demuestra el interés del público por estas narrativas.
«Yo quería traer esos elementos de riqueza cultural y en la piel de estas mujeres, las mujeres de la familia Carbajal», comentó la investigadora.
Catalina Romero fue estigmatizada como amante de Porfirio Díaz
Revuelta destacó la figura de Juana Catalina Romero, una empresaria de Tehuantepec cuya trayectoria es un testimonio de superación y visión. A pesar de ser analfabeta a los 30 años, logró educarse con fe en que la educación es el progreso. Logró construir un imperio con dos ingenios azucareros muy exitosos y una tienda de telas y novedades, «La Istmeña».
Esta tienda fue pionera en impactar directamente el icónico vestido de las tehuanas. Su legado se extiende a su labor como benefactora de Tehuantepec, compartiendo su riqueza para contribuir a la llegada del ferrocarril. La autorida asegura que se dejó de lado su papel en la historia para convertirla en amante de Porfirio Díaz.
«Es un personaje muy importante de Tehuantepec… Juana Catalina Romero fue una mujer empresaria de ese Tehuantepec, pero con una fortaleza y una visión de a dónde quería llevar su vida que es muy importante aclararlo», afirmó Revuelta.
La Güera Rodríguez: una mujer que ayudó a la conspiración
La historiadora también trajo a colación a María Ignacia Rodríguez de Velasco de Osorio Barba y Bello Pereyra, mejor conocida como La Güera Rodríguez, una mujer clave en la Independencia de México. Perteneciente a una clase social acomodada, sus casas sirvieron como anfitrionas de conspiraciones, donde se enfrentaba a pasar por riesgos penales.
Revuelta desmitificó la imagen desfigurada por una novela del siglo XIX que la retrataba como una come hombres, enfatizando que sus conexiones con figuras como Bolívar e Iturbide se debían a sus «intereses de libertad».
«Ella es una mujer también viuda, que además sufre con un marido que la golpeaba, tiene la fortaleza para denunciar… una mujer aguerrida de la Independencia», detalló la autora.
Otro personaje que Revuelta rescata es Francisca Núñez de Carbajal, cuya vida estuvo marcada por la tragedia. Perteneciente a una familia de criptojudíos, fue perseguida por la Santa Inquisición, una historia que la autora describe como «tremenda» y que no contempla siquiera el destino que tuvo que enfrentar con sus hijos.

