La noche del viernes 10 de abril, el histórico recinto de la Casona Xicoténcatl fue escenario de una velada musical fuera de lo ordinario. El pianista Mauricio Náder Schekaiban concertista formado en prestigiosos conservatorios de México y Estados Unidos, tomó el grand piano del Senado durante más de 80 minutos para presentar su programa «Piano de Película», una propuesta que ha ejecutado completa en apenas dos ocasiones previas y que representa años de selección, arreglos y adaptaciones.
Un repertorio construido con paciencia y criterio artístico
Este programa es un proyecto pensado desde hace tiempo: cada pieza se eligió con cuidado y algunas se adaptaron especialmente para piano, ya que originalmente eran para orquesta o voz. El resultado es un recorrido de doce piezas de bandas sonoras de películas de cuatro países.

Francia: Lemonnier y el inconfundible Bolero de Ravel
El concierto inició con obras del compositor francés Jérôme Lemonnier, que forman parte de las películas Carne de mi carne (2013), Mañana al amanecer (2009) y La cambiadora de páginas (2007).
Más adelante, Náder interpretó uno de los momentos más difíciles de la noche: el Bolero de Maurice Ravel, una pieza de unos 15 minutos que aparece en la película estadounidense 10 – La mujer perfecta (1979). La versión para piano mantuvo la esencia de la obra original y fue muy aplaudida por el público.
Homenaje a Manuel de Falla en el 80 aniversario de su fallecimiento
El concierto también fue un homenaje al compositor español Manuel de Falla, al cumplirse 80 años de su fallecimiento.
Náder interpretó Introducción, Canción del Amor Dolido y Danza Ritual del Fuego, piezas que forman parte de la película El amor brujo (1988). Con ellas, mostró su capacidad para moverse entre distintos estilos y emociones al piano.
El glamour europeo del Concierto de Varsovia
Con el Concierto de Varsovia, de Richard Addinsell, escrito para la película británica Aquella noche en Varsovia (1941), el músico de Bellas Artes llevó al público a un ambiente elegante, como de gran salón y bailes europeos.Esa atmósfera también se reflejó en el distinguido atuendo de Mauricio Náder, que acompañó el estilo de la interpretación.
West Side Story y el cierre con Rajmáninov
En la parte final, Náder interpretó piezas de Leonard Bernstein del musical Amor sin barreras (1961), como America, adaptada para piano solo. Aunque no hubo voces, el público reconoció la melodía sin problema.
Al terminar, los aplausos lo hicieron volver al piano para tocar como encore la Rapsodia sobre un tema de Paganini, de Serguéi Rajmáninov, con la que cerró la noche de forma brillante.

