El Congreso de la Ciudad de México puso en marcha la primera ronda de entrevistas a personas aspirantes a integrar el Consejo Ciudadano Honorario de la Comisión de Derechos Humanos capitalina, en un proceso que busca renovar este órgano consultivo.
Durante esta jornada comparecieron Saturnino Manuel Canto Chac, Marisol Aguilar Contreras, Roberto Borges Zurita, Alejandra Constanza Ancheita Pagaza, María Sirvent Bravo Ahuja y Enrique Arcipreste Morales, quienes presentaron sus perfiles ante legisladores y personas integrantes del consejo.
La convocatoria fue publicada el pasado 14 de abril y derivó en la validación de 37 aspirantes que cumplieron con los requisitos legales y documentales, cuyas entrevistas continuarán los días 24, 27 y 30 de abril bajo el principio de máxima publicidad. En su exposición, Saturnino Manuel Canto Chac planteó el fortalecimiento institucional de la Comisión como eje central, acompañado de una gestión pública con enfoque de derechos humanos y mayor vinculación con la ciudadanía.
“Se requiere también una gestión pública con enfoque de derechos humanos. (…) El fortalecimiento de los sujetos de exigibilidad de derechos”, sostuvo.
5 ejes de acción
Desde otra perspectiva, Marisol Aguilar Contreras colocó en el centro la desigualdad estructural y la necesidad de incorporar un enfoque antirracista e interseccional en la política pública de la capital.
“Hablar hoy de derechos humanos en la Ciudad de México implica necesariamente hablar de desigualdad y discriminación estructural”, expuso.
A su vez, Roberto Borges Zurita delineó cinco ejes de acción orientados a robustecer a la Comisión, entre ellos la actualización de su marco normativo, la creación de un observatorio especializado y una mayor presencia en el debate público. Dentro de ese planteamiento, también propuso reforzar la capacitación de servidores públicos y aprovechar herramientas internacionales para fortalecer la protección de derechos humanos.
Espacio de incidencia real
Más adelante, Alejandra Constanza Ancheita Pagaza advirtió que el Consejo Ciudadano Honorario no debe limitarse a una función simbólica, sino consolidarse como un espacio de incidencia real dentro de la Comisión.
“No concibo el consejo como un órgano decorativo. (…) Es una oportunidad para fortalecer de manera real la gobernanza de la Comisión”, afirmó.
Con una trayectoria de más de 25 años, María Sirvent Bravo Ahuja enfatizó la necesidad de construir justicia desde el territorio y no únicamente desde los espacios institucionales.
“La justicia no se construye solo desde los tribunales o los expedientes, sino desde el territorio, desde las personas”, señaló, al destacar la importancia de acercar las instituciones a quienes enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad.
Trabajo de prevención
Finalmente, Enrique Arcipreste Morales expuso su experiencia en litigio estratégico en materia de derechos sexuales y reproductivos, así como su participación en casos que derivaron en resoluciones de la Suprema Corte.
“La comisión no sólo tiene la facultad de emitir recomendaciones. (…) Una parte muy importante de su trabajo debe ser la prevención”, afirmó, al advertir que “la justicia tardía a veces no se siente como justicia”.

