La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar este jueves luego de una nueva serie de ataques militares en la región del estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial de petróleo y gas. Las fuerzas iraníes aseguraron haber atacado una base militar estadounidense en respuesta a recientes bombardeos de Washington contra objetivos iraníes en el sur del país.
El intercambio ocurre en medio de un frágil alto al fuego y mientras continúan, sin avances claros, las negociaciones impulsadas para poner fin al conflicto iniciado en febrero. La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) informó que lanzó un ataque contra una base aérea estadounidense que, según afirmó, había servido como origen de operaciones militares recientes contra territorio iraní.
Aunque Teherán no especificó la ubicación exacta de la base, las alarmas se encendieron en Kuwait, donde las fuerzas armadas confirmaron que interceptaron “misiles y drones hostiles”. El país alberga instalaciones militares estadounidenses que anteriormente ya habían sido blanco de amenazas iraníes. Posteriormente, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) indicó que Irán lanzó un misil balístico hacia Kuwait, aunque aseguró que fue interceptado exitosamente por las defensas kuwaitíes.
Washington responde con ataques “defensivos”
Horas antes, el ejército estadounidense había derribado varios drones iraníes sobre el estrecho de Ormuz y atacado una estación de control terrestre cerca de Bandar Abbas, ciudad portuaria estratégica ubicada en el sur de Irán. Washington insistió en que las operaciones fueron “limitadas” y de carácter “puramente defensivo”, descartando por ahora una reanudación formal de operaciones militares a gran escala.
El conflicto mantiene bajo presión al estrecho de Ormuz, paso marítimo por donde normalmente circula cerca del 20% del petróleo mundial. Desde el inicio de la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, el tránsito marítimo en la zona ha sufrido interrupciones severas, generando aumentos globales en los precios del petróleo, gas natural y otros productos estratégicos.
La administración del presidente Donald Trump reiteró que no permitirá que Irán controle el estrecho y anunció nuevas sanciones contra la llamada “Persian Gulf Strait Authority”, organismo iraní encargado de supervisar el paso de embarcaciones y cobrar tarifas millonarias a los buques. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, calificó esas medidas iraníes como un intento de “extorsionar el comercio marítimo global”.
¿Qué ocurre con el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán?
Durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, Trump aseguró que todavía no está satisfecho con las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz con Irán. “Irán quiere llegar a un acuerdo, pero aún no hemos llegado ahí”, afirmó el mandatario, quien también dejó abierta la posibilidad de retomar ataques de gran escala si fracasan las conversaciones diplomáticas.
Además, el presidente lanzó advertencias contra Omán, aliado regional de Washington, ante cualquier posibilidad de cooperación con Irán respecto al control del estrecho de Ormuz. Las declaraciones provocaron críticas inmediatas desde Teherán. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baghaei, acusó a Estados Unidos de violar el alto al fuego y de actuar fuera del derecho internacional.

