Entre México y Ecuador, la pianista Argentina Durán y el pianista y compositor Eduardo Florencia encontraron en la música un lenguaje común para acortar los kilómetros de su amor. Años más tarde, esa experiencia dio origen a «Velvet Silence», tercer álbum de la mexicana que, sin contar su propia historia, bebe de esas emociones para construir una nueva.
El material discográfico, lanzado esta semana en plataformas digitales, convierte el amor, la separación y la pérdida en una narrativa musical, y a través de 12 composiciones el disco relata la historia de un empresario italiano y una concertista asiática marcada por los viajes, la tragedia y el camino hacia la aceptación.
“Es una especie de novela poética musicalizada, una historia donde cada pieza funciona como un capítulo y el piano se convierte en la voz de los personajes”, explica Durán.
«Es como musicalizar una historia», añade.
En «Velvet Silence«, comparte la pianista, el silencio adquiere un papel narrativo pues «no es la ausencia del sonido, es un elemento que moldea la música, y un elemento que dio origen al título del álbum, inspirado en la sensación de un silencio suave y cercano».
«Quería que fuera como un silencio de terciopelo, algo que te acaricia, algo muy dulce», refiere.
Aunque se trata de su tercer álbum de estudio, el proyecto también representa un momento decisivo en la trayectoria de Argentina Durán, ya que es el primero conformado por composiciones de su autoría.
En este sentido, explica que, si bien desde hace años escribía música, nunca había reunido esas obras en un álbum.
«Las personas que me siguen me presionaban mucho con ese tema. Yo decía ‘sí, compongo, sí tengo composiciones, pero nunca las he recopilado en un disco’», cuenta la pianista, quien enfatiza que el proceso de composición trabajó junto a Eduardo Florencia.
Así, el álbum funciona como una narrativa musical en la que cada pieza representa un momento dentro de la historia.
“Piezas como ‘The Statue of Guanyin’, ‘Memories of a Starry Night’ y ‘Bamboo Forest’ exploran el encuentro, los recuerdos y la distancia entre los protagonistas, mientras que ‘Winter Lonely’ y ‘Eclipse’ transitan por el dolor de la pérdida hasta llegar a la aceptación y la memoria amorosa”, explica.
«Pasábamos horas componiendo, desde la madrugada hasta la noche. Entre partituras e influencias que iban de Johannes Brahms a Hans Zimmer, quienes fueron delineando el lenguaje de la música del material que transita entre lo contemporáneo y el new age», agrega.
Más allá de la interpretación, “Velvet Silence” también significó para Argentina Durán asumir nuevos retos, pues decidió producir el proyecto de principio a fin.
“En el proceso de composición aprendí procesos de grabación, edición, masterización y distribución digital, además de realizar los videos que acompañan las piezas, apoyándome de herramientas de inteligencia artificial para desarrollar las imágenes y producir los videos”, cuenta.
«Pensé que sería más sencillo ser productora. Tuve muchos errores al principio, incluso retrasé el lanzamiento por problemas técnicos con las plataformas, pero descubrí que el camino de un intérprete también puede abrirse hasta donde uno quiera llegar», añade.
«Descubrí una Argentina Durán mucho más versátil y creativa que yo no sabía que estaba allí», reconoce.
Sin embargo, el universo narrativo del disco no se limita a la música, ya que cada composición está acompañada por un poema escrito por el pianista y compositor ecuatoriano.
“Los poemas de Eduardo amplían la historia detrás de las piezas y funcionan como una guía emocional para el escucha, al profundizar en temas como el enamoramiento, la separación, la memoria y el duelo. De esta manera, el álbum une música y poesía en una especie de novela musical”, apunta.
Aunque aún no hay un lanzamiento oficial ante la prensa, el material ya se puede encontrar en Spotify, Apple Music, YouTube Music, Deezer y Tidal.
Además, la pianista prepara una edición física del álbum y la publicación gradual de los videoclips que acompañan cada composición en YouTube. Hasta ahora, cuatro de ellos ya están disponibles en la plataforma.
“Más que encontrar una historia específica, quiero que cada escucha encuentre en mi álbum la propia”, concluye.
En los próximos meses, Argentina Durán continúa su actividad como intérprete con un solo de piano junto a la Orquesta Sinfónica de Minería (OSM) en la musicalización en vivo de Amadeus, además de otras presentaciones con la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN).

