La editorial independiente Ediciones Era ha anunciado la suspensión definitiva de sus actividades, marcando el fin de una trayectoria de 66 años en el panorama literario mexicano. La noticia, confirmada por el actual director de la casa editorial, Marcelo Uribe, señala que la institución no logró recuperarse tras el impacto de la pandemia, un fenómeno que transformó profundamente el mercado del libro y los hábitos de consumo de los lectores.
El crítico literario Adán Serret explicó que el sector editorial independiente ha enfrentado desafíos complejos en años recientes, especialmente ante la transición hacia plataformas digitales y la venta de libros en línea.
Según lo expuesto, el modelo de negocio de las editoriales independientes, que históricamente se ha sostenido sobre la solidez de sus catálogos y no exclusivamente en las novedades editoriales, se vio vulnerado por las nuevas dinámicas de comercialización.
«Después de la pandemia, todas las editoriales, no solo Era, han vivido un mundo mucho más difícil, sobre todo las independientes, en donde cambió por completo la forma de consumir libros».
Un legado literario fundamental que el mercado literario terminó por rebasar
«Las grandes editoriales independientes viven de su catálogo, no tanto de novedades, es decir, viven de su prestigio, no de los grandes hits».
Fundada en 1960 por Neus Espresate, José Azorín y Vicente Rojo, Ediciones Era se consolidó como un referente cultural en México. Su catálogo albergó obras de autores fundamentales dentro de los que destacan:
- Augusto Monterroso.
- Sergio Pitol.
- Carlos Monsiváis.
- Friedrich Katz.
- José Emilio Pacheco.
- Elena Poniatowska.
La editorial no solo destacó por la calidad de sus textos, sino también por el cuidado estético de sus publicaciones, donde las portadas diseñadas por Vicente Rojo jugaron un papel significativo en su identidad visual.
«Para ella Era era una causa, no era una editorial, no pensaba nunca, no estaba buscando ganar dinero, realmente pensaba que podía haber una casa editorial que publicara obras de gran calidad y así lo hizo».
Incertidumbre en el acervo: ¿qué pasará con el catálogo de Era?
Ante el cierre, surge la incertidumbre sobre el destino de las obras que integran su acervo. Si bien algunos autores vivos podrán gestionar sus derechos con otras casas editoriales, existe preocupación por el destino de los títulos cuyos autores han fallecido, lo que podría derivar en que gran parte de este legado quede estancado. La desaparición de esta editorial representa, en palabras de los especialistas, una pérdida irreparable para la cultura escrita.
«Es una tristeza, es como perder una palabra del abecedario siempre que cae una editorial».
A pesar de los esfuerzos realizados por la editorial para adaptarse, incluyendo la apertura de una librería propia en la colonia Roma y la colaboración con otras casas independientes como Sexto Piso y Almadía para unificar esfuerzos en ferias del libro, las condiciones del mercado actual resultaron insuperables para la histórica casa editora.

