Cuidar la salud y el bienestar de nuestras mascotas también es una forma de demostrarles amor. Actualmente, perros y gatos ocupan un lugar cada vez más importante dentro de las familias, y con ello también crece la responsabilidad de procurar su bienestar.
En este sentido, la medicina regenerativa veterinaria ha comenzado a ganar terreno como una alternativa para atender padecimientos degenerativos y lesiones en las mascotas.
Julio Andrés Puente Pérez, especialista en medicina regenerativa veterinaria, explicó a Heraldo Salud que esta disciplina comparte bases con la medicina regenerativa humana y actualmente existe una mayor colaboración entre especialistas de ambas áreas para intercambiar conocimientos y desarrollar nuevas terapias.
Uno de los principales avances, dijo, es el desarrollo de bancos de células troncales mesenquimales específicas para distintas especies, como perros, gatos y caballos. Esto representa una evolución frente al uso de células humanas en pacientes veterinarios, pues las buenas prácticas médicas apuntan al empleo de células propias de la especie para este tipo de tratamientos.
¿Cómo ayuda la medicina regenerativa en perros y gatos?
Puente Pérez señaló que las principales enfermedades en las que actualmente se emplean estas terapias son aquellas relacionadas con el dolor osteomioarticular, particularmente los padecimientos degenerativos de articulaciones y huesos. Sin embargo, también existe un crecimiento en su aplicación para enfermedades neurológicas, hepáticas y renales, así como en el manejo celular de pacientes con cáncer.
El especialista destacó que el crecimiento de estas enfermedades en las mascotas también está relacionado con los cambios en la manera en que las familias conviven con sus animales.
“El amor que le tiene la gente a sus mascotas ha permitido que sus enfermedades sean detectadas con mayor frecuencia. La pandemia hizo más visibles muchos de estos padecimientos, debido a que los tutores permanecieron más tiempo en casa y pudieron observar de cerca el comportamiento y estado de salud de sus mascotas”, mencionó Puente.
No todas las mascotas necesitan células madre
De acuerdo con el especialista, antes de aplicar una terapia celular es necesario preparar al paciente y controlar el proceso inflamatorio, además de garantizar que el llamado “nicho biológico” que se busca reparar se encuentre en condiciones adecuadas. De esta manera, las células pueden cumplir de mejor manera su función en la regeneración del tejido.
“La medicina regenerativa veterinaria debe utilizarse con criterios médicos y no únicamente como una tendencia o novedad. La valoración integral del paciente, la prevención y el diagnóstico oportuno continúan siendo elementos fundamentales para mejorar la salud y calidad de vida de perros y gatos”.
Más allá de las terapias regenerativas, Puente Pérez señaló que la educación desde las primeras etapas de vida puede ayudar a identificar riesgos asociados con determinadas razas y prevenir situaciones que posteriormente pueden requerir procedimientos quirúrgicos.
Por ello, recomendó que los cachorros tengan revisiones veterinarias mensuales; durante la etapa adulta, realizar entre tres y cuatro chequeos al año, mientras que en animales geriátricos aconsejó aumentar la vigilancia con el objetivo de detectar oportunamente alteraciones y establecer planes preventivos antes de que aparezcan enfermedades de mayor complejidad.

