Elle Black, una joven de 21 años nacida en Inglaterra, estuvo al borde de la muerte por sepsis luego de confundir una serie de síntomas con una «fuerte resaca». Hace dos años, en febrero de 2024, la mujer salió de fiesta y se emborrachó mientras veía un campeonato de Rugby.
Cuando despertó al día siguiente, Black se sentía muy mal. Todos a su alrededor, incluyéndola, asumieron que tenía una resaca muy fuerte. Sin embargo, su malestar persistió durante algún tiempo, lo que llevó a la joven a pensar que quizá padecía una infección viral.
Recordó haber tenido mucha somnolencia, incapacidad para retener la comida y sufrió de escalofríos y sofocos. Derivado de esta situación, acudió con un médico general en línea que le recetó antibióticos por una posible laringitis, pero sus síntomas empeoraron; fue entonces que acudió al hospital tras empezar a sentirse delirante y experimentó dolores musculares.
Confundió síntomas con una resaca
En solo 15 minutos, los doctores determinaron que padecía sepsis, por lo que le administraron antibióticos y líquidos por vía intravenosa. Esta afección se produjo a partir de un absceso preamigdalino, complicación de la amigdalitis. Elle atribuye su salvación a la velocidad de actuación de los médicos.
Los especialistas de la salud le afirmaron que si hubiera esperado 12 horas más antes de buscar ayuda, su desenlace pudo ser completamente diferente. «Escuchar eso me hizo comprender la gravedad de la sepsis y la importancia de reconocer los síntomas y actuar con rapidez. Estoy increíblemente agradecida de haber confiado en mi instinto cuando lo hice», añadió.
Cuando empezó a recuperarse, la joven entendió la gravedad de la enfermedad que había sufrido. Su madre incluso describió esta experiencia como el día más aterrador de su vida. Todos sus familiares «dejaron todo» para ir a verla al hospital «lo más rápido que pudieron».
«Al igual que muchas personas, sabían muy poco sobre la sepsis de antemano. Esto nos abrió los ojos a todos sobre la rapidez con la que puede desarrollarse y cómo puede afectar a absolutamente cualquier persona, independientemente de su edad o estado de salud […] Reconocer los síntomas de la sepsis, confiar en mi instinto y llegar rápidamente al hospital marcó la diferencia en mi recuperación», admitió Black durante su diálogo con el medio local Southwest News Service.
Después de recuperase por completo y de que la infección fuera tratada, Elle se sintió exhausta durante semanas. Según relató, esta afección la dejó «completamente agotada». «Ha cambiado por completo mi perspectiva. Ya no doy por sentada mi salud y soy mucho más consciente de escuchar a mi cuerpo y confiar en mis instintos. Mirando hacia atrás, reconocer los síntomas y buscar ayuda cuando lo hice fue lo que me salvó la vida», subrayó.

