Los Comités de Cuenca del Río Sonora y la Organización PODER (Proyecto de Organización, Desarrollo, Educación e Investigación) informaron que un relator oficial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estuvo en Sonora para visitar la zona afectada por el derrame de tóxicos de la mina Buenavista del Cobre, de Grupo México, ocurrido en agosto del 2014, y determinó que persiste la contaminación en los Ríos Bacanuchi y Sonora, además de que hay comunidades afectadas.
Mediante un comunicado, se detalló que el pasado 14 de marzo acudió al Río Sonora Marcos Orellana, Relator Especial sobre las obligaciones de derechos humanos relacionadas con la gestión y eliminación ecológicamente racionales de las sustancias y los desechos peligrosos, como parte de una visita especial realizada a México que concluyó el 20 de marzo.
En su informe, el relator advirtió que el Río Sonora es motivo de preocupación por la exposición continua a sustancias tóxicas, la falta de reparación integral y la limitada participación de las comunidades en las decisiones que afectan a su territorio.
“Preocupa especialmente la falta de atención de la salud de las personas afectadas por los tóxicos del derrame, reflejada en el abandono del edificio en construcción que iba a servir como clínica especializada en toxicología. Esto, aunado con la exposición continua de la comunidad, la flora y la fauna a metales pesados y la falta de transparencia, coordinación interinstitucional y participación efectiva de la comunidad y las víctimas en la búsqueda de soluciones, configura un escenario que perpetúa la vulneración de los derechos de las comunidades afectadas”, indica el punto 85 del informe del Relator Especial.
Además, aseguró que también preocupa la falta de cumplimiento del Estado Mexicano de las sentencias de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) relacionadas con el caso del Río Sonora, donde hay derechos humanos reconocidos.
Asimismo, señaló que el Plan de Justicia para Cananea no ha materializado soluciones prácticas, pues persiste una falta de atención a la salud, incluyendo el abandono en obra negra de la clínica especializada en toxicología, así como deficiencias en transparencia, coordinación institucional y participación de las víctimas.
El relator advirtió que las autoridades han priorizado la negociación con Grupo México, sin transparencia ni garantías de participación para las comunidades. Para los Comités de Cuenca del Río Sonora y la Organización PODER (Proyecto de Organización, Desarrollo, Educación e Investigación), este informe confirma que la crisis en el Río Sonora está lejos de resolverse, que la contaminación persiste y que sus consecuencias se siguen sufriendo a diario.

