El Gobierno de Italia propuso aplicar un límite del 30% de alumnos extranjeros por aula para favorecer la integración escolar. Sin embargo, los datos oficiales revelan que la medida resulta inaplicable en muchas regiones golpeadas por el declive demográfico y que apenas mil aulas en todo el país superan el 20% de concentración.
La iniciativa impulsada por la primera ministra Giorgia Meloni apunta a restringir la proporción de estudiantes no europeos con escaso dominio del idioma italiano. Esta regla rescata un antecedente de 2010 fijado por la entonces ministra Mariastella Gelmini, disposición que no logró aplicarse debido a las realidades territoriales y habitacionales de las escuelas locales.
Las cifras de la matrícula escolar y el peso de la segunda generación
Según datos de la Fundación ISMU ETS para el ciclo 2024-2025, en Italia hay 931.323 alumnos matriculados con nacionalidad no italiana sobre un total superior a los 8 millones. La cifra representa el 11,6% de la población escolar, distribuyéndose principalmente en la educación primaria con un 13,7% y reduciéndose a menos del 9% en el bachillerato.
La mayoría de estos estudiantes nació en territorio italiano y conforma una verdadera segunda generación. Maria Grazia Santagati, socióloga de la Universidad Católica, advierte que la migración atraviesa fases y que «en Italia no estamos en una fase de emergencia, a pesar de cierta retórica que sugiera lo contrario». Además, la concentración obedece a razones económicas en el Norte, el Centro y áreas metropolitanas.
El impacto de la despoblación y los dilemas técnicos de las escuelas
En diversas zonas rurales como los Apeninos, la presencia de estudiantes extranjeros permite mantener abiertas escuelas que de otro modo cerrarían por la escasez general de alumnos. La aplicación estricta de un cupo obligaría a trasladar a los niños a otras localidades, exigiendo inversiones en transporte público que actualmente no existen.
Frente a este escenario, los directores escolares señalan la imposibilidad práctica de rechazar a los niños del vecindario. Antonello Giannelli, presidente de la Asociación Nacional de Directores, cuestionó el mecanismo al afirmar: «Si esa zona está dominada por extranjeros, ¿qué hacemos? ¿Los expulsamos?». Por otra parte, la tasa de abandono escolar alcanza el 26% en ciudadanos no italianos frente al 6,7% nacional, reflejando que los verdaderos desafíos pasan por la rotación docente y las brechas educativas.
SIGUE LEYENDO:
La pasta italiana que nació para no desperdiciar pan: una receta de la Toscana con solo 4 ingredientes y un sabor único
Tradición única en Italia: construyeron una barrica gigante y hacen que el vino brote gratis

