El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció ayer una inusual bienvenida personal a su homólogo de China, Xi Jinping, en la base conjunta Andrews, en Washington. Ambos países acordaron una prórroga hasta enero de su tregua comercial.
El recibimiento de Trump a pie de la escalera del avión chino, marcó el incio de una visita de Estado de Jinping llena de pompa por parte de Washington, destinada a suavizar tensiones entre las superpotencias.
Se trata de la primera visita de Xi a la Casa Blanca en más de una década, desde la que realizó en 2015, invitado por el entonces presidente Barack Obama.
El mandatario chino, que permanecerá en Estados Unidos del 23 al 25 de septiembre, aterrizó a bordo de un avión de la aerolínea estatal Air China en la base aérea Andrews, a las afueras de la capital de EU.
Trump se desplazó hasta la base para recibir a su par a pie de pista, un gesto inusual que subraya la importancia que la Casa Blanca concede al encuentro. También es el tercer encuentro entre ambos desde el regreso de Trump al poder, después de los celebrados en octubre del año pasado en Busan (Corea del Sur) y el pasado mayo en Beijing.
La jornada central tendrá lugar hoy, cuando ambos mantendrán una reunión bilateral en la Casa Blanca en la que abordarán algunos de los principales focos de tensión entre Washington y Beijing, como la tregua arancelaria, la guerra de Irán, el futuro de Taiwán y la carrera por el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA).
Aunque no se esperan grandes acuerdos, previsiblemente mantendrán el tono cordial de sus reuniones anteriores, en las que los líderes de las dos principales potencias mundiales han apostado por preservar los canales de diálogo y han destacado su buena relación personal, pese a las discrepancias entre sus gobiernos.
El banquete en la Casa Blanca, en la noche de hoy, promete reunir a la élite empresarial y política de Estados Unidos. La visita de Xi concluirá mañana por la mañana.
Extienden tregua
El secretario del Tesoro de Estados Unidos dijo que Washington y Beijing acordaron una prórroga hasta enero de su tregua comercial, justo cuando Trump recibió a Xi en Washington.
El secretario Scott Bessent afirmó que las dos mayores economías del mundo acordaron ampliar:
«La distensión económica entre los dos países que estaba previsto que terminara el 10 de noviembre. Esta se va a extender hasta el 10 de enero».
Estados Unidos fue el mayor mercado de exportación de China en 2015, al representar casi una quinta parte de sus 2.3 billones de dólares en exportaciones. Sigue siendo el principal destino de exportación del país asiático, pero su participación ha bajado a 11% de las exportaciones globales chinas, que aumentaron a más de 3.7 billones de dólares en 2025.
Eso se debe a que EU compra menos a China debido al incremento de los aranceles, mientras Beijing envía más bienes a otros mercados en todo el mundo para amortiguar el golpe de la guerra comercial.
MAAZ

