Hay una frase de José Miguel Álvarez Ibargüengoitia que resume bien el mensaje con el que México llega este año a Iberseries & Platino Industria: “que México deje de ser solo una localización, un escenario”.
La sexta edición del encuentro, que se celebra del 29 de septiembre al 2 de octubre en Matadero Madrid, ha situado a México como País en Foco, con una presencia que abarca producción, talento, infraestructura, servicios técnicos, incentivos y nuevas oportunidades de negocio. Más de 2.800 profesionales de 54 países participan en esta edición y México supera los 150 acreditados.
Álvarez Ibargüengoitia es uno de ellos. Después de alrededor de 13 años en el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), donde desarrolló buena parte de su trayectoria profesional, este año dio el salto a la empresa privada como director general de EFD Studios México.
Su recorrido permite observar desde dentro uno de los debates que atraviesan actualmente al sector mexicano: cómo combinar las políticas públicas con una industria privada capaz de proporcionar la infraestructura necesaria para que los proyectos se produzcan en el país.
“Ahora veo muchas oportunidades desde la iniciativa privada”, explica.
Su planteamiento parte de una idea de colaboración entre ambos mundos: un ecosistema audiovisual sólido necesita instituciones, incentivos, empresas, talento y tecnología trabajando en la misma dirección.
México quiere ofrecer algo más que localizaciones
El programa de México en Iberseries refleja precisamente esa ambición. Uno de los encuentros centrales del País en Foco llevó por título “Producir en México está chingón. Nuevas condiciones para competir”, y reunió a representantes de CFilma, Alebrije Cine y Video, New Art Group y EFD Studios.
La cuestión de fondo es qué puede encontrar una producción cuando decide rodar en México.
La respuesta pasa por una combinación de talento técnico, infraestructura, servicios especializados y nuevas herramientas de financiación. El nuevo EFICA, Estímulo Fiscal a la Producción Cinematográfica y Audiovisual, se suma a los mecanismos existentes y forma parte de la nueva conversación sobre la capacidad de México para atraer producciones.
Iberseries ha incorporado precisamente a IMCINE, EFICA y la Comisión Mexicana de Filmaciones (COMEFILM) dentro de su programación dedicada al país. La COMEFILM coordina además una red de 42 enlaces fílmicos destinados a facilitar y promover la producción audiovisual en territorio mexicano.
El objetivo es que México no sea únicamente el lugar donde una producción encuentra una localización, sino un territorio donde pueda desarrollar buena parte de su proceso.
Una industria que necesita infraestructura
Es ahí donde entra EFD Studios.
La compañía, fundada en México en 1999 por Georgina Terán, cuenta actualmente con operaciones en México, Colombia, España y Estados Unidos. Su actividad abarca cámaras, ópticas, iluminación, grip, platós, Motion Control, producción virtual y servicios de postproducción.
Álvarez Ibargüengoitia define esta estrategia mediante el concepto One-Stop Shop: ofrecer a los productores una solución integral que permita concentrar diferentes necesidades de un proyecto en un mismo proveedor.
Para EFD, el reto no consiste únicamente en disponer de equipamiento. La transformación tecnológica de la industria está modificando también la manera de producir. Producción virtual, inteligencia artificial, nuevos formatos y nuevas formas de consumo obligan a las empresas técnicas a adaptarse.
Uno de los ejemplos es el Motion Control, mediante sistemas robóticos que permiten programar y repetir movimientos de cámara con gran precisión.
Pero la tecnología es solo una parte de la ecuación.
El talento también es infraestructura
Para que México pueda recibir producciones de mayor escala necesita también profesionales capaces de trabajar con esas herramientas.
La formación de técnicos es, por ello, otra de las prioridades que plantea Álvarez Ibargüengoitia desde su llegada a EFD. La compañía ha formado históricamente profesionales a través de la propia actividad de producción, pero ahora quiere avanzar hacia una capacitación más estructurada.
EFD mantiene conversaciones con el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) y otras instituciones para explorar posibles colaboraciones, aunque todavía no existe un acuerdo formal anunciado.
La cuestión es especialmente relevante en un momento en el que México busca atraer más proyectos internacionales: la infraestructura no son únicamente las cámaras, los platós o los incentivos; también son las personas que hacen posible una producción.
Una experiencia que ya existe
México no parte de cero.
EFD ha participado como proveedor de equipamiento y servicios en producciones internacionales como Roma, de Alfonso Cuarón, y 007: Spectre, rodada parcialmente en México. Son ejemplos de una relación entre producción internacional e industria técnica mexicana que lleva años desarrollándose.
La apuesta actual consiste en ampliar ese ecosistema y hacerlo más completo.
La presencia mexicana en Iberseries refleja esa estrategia. Además de las actividades institucionales y empresariales, la Matchmaking Session | México, País en Foco reúne a profesionales de diferentes áreas de la cadena audiovisual para conectar proyectos, productores y proveedores.
También participan en el programa mexicano nombres como la directora y guionista Katina Medina Mora y el productor Leonardo Zimbrón, mientras que México cuenta con un espacio propio en Plaza Matadero para facilitar los encuentros profesionales de su delegación.
El salto del sector público al privado
En ese contexto, la trayectoria de José Miguel Álvarez Ibargüengoitia adquiere un significado especial.
Durante años conoció la industria desde el lado institucional. Ahora la observa desde una empresa que debe responder directamente a las necesidades de las producciones.
Su incorporación a EFD coincide además con una nueva etapa de la compañía, que en 2026 ha reforzado su estructura internacional con Nacho Carballo como director general global y con operaciones en distintos mercados.
La historia personal de Álvarez Ibargüengoitia termina conectando con la historia que México quiere contar en Madrid.
Un país que ya tiene experiencia acogiendo grandes rodajes, pero que ahora quiere mostrar algo más: sus empresas, sus profesionales, su tecnología, sus incentivos y su capacidad industrial.
Por eso, el mensaje que emerge del País en Foco no es solamente que México es un buen lugar para filmar.
Es que México quiere convertirse, cada vez más, en un lugar donde producir.
MAAZ

