Tras los recientes casos de sarampión en México y los avisos epidemiológicos emitidos por las autoridades sanitarias. Una de las dudas más frecuentes entre la población joven y adulta joven es si están protegidos contra esta enfermedad y hay una forma muy simple y sencilla de saberlo.
Si tu año de nacimiento se encuentra en el rango de 1990 a 2006, esta información es vital para ti. La Secretaría de Salud ha lanzado una campaña informativa clara para que sepas exactamente qué pasos seguir y si es necesario acudir a tu unidad de salud más cercana.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por gotas de saliva expulsadas al hablar, toser o estornudar. La clave para mantener al país a salvo es a través de la vacunación, y para ello es necesario que el grupo de edad que hoy tiene entre 18 y 36 años revise su estatus vacunal.

Guía para saber si necesitas la vacuna
Si te encuentras en el enigma de saber si ponerte la vacuna o no, la Secretaría de Salud te lo explica de manera fácil de a cuerdo con tu historial médico. Aquí te decimos cómo interpretarlo de forma sencilla:
- ¿Te dio sarampión durante la infancia?: Si respondes «sí», es muy probable que, debido a la baja circulación del virus entre 1990 y 2006, lo que tuviste no haya sido sarampión. Por seguridad, se recomienda proceder como si no hubieras tenido la enfermedad y consultar al personal de salud para recibir la dosis correspondiente. Si respondes «no» o «no sé» debes pasar a la siguiente pregunta sobre tu esquema de vacunación.
- ¿Cuentas con las dos dosis de la vacuna contra el sarampión? El esquema completo de protección requiere de dos dosis para ser efectivo a largo plazo. Si respondes «sí», tienes protección garantizada y no necesitas una nueva vacuna. Si respondes «no» o «no sé», es momento de actuar. Debes acudir a una unidad de salud para que un profesional evalúe tu caso y te aplique la vacuna del sarampión.

¿Por qué los nacidos entre 1990 y 2006 son un grupo clave?
Durante este periodo, la circulación del virus del sarampión en territorio mexicano fue muy baja gracias a las intensas campañas de vacunación previas. Esto significa que las personas nacidas en estos años no desarrollaron «inmunidad natural» (por haber estado expuestas al virus) y dependen exclusivamente de la inmunidad adquirida por la vacuna.
Si por alguna razón perdiste alguna campaña escolar o no completaste tu cartilla de vacunación en la infancia, podrías ser susceptible al contagio en caso de un brote.
Síntomas que no debes ignorar
Si no estás vacunado y sospechas de un contagio, mantente alerta a estos signos
- Fiebre alta.
- Escurrimiento nasal y tos.
- Ojos rojos (conjuntivitis).
- Exantema: Pequeñas manchas rojas que suelen empezar en la cara y se extienden al resto del cuerpo.

¿Qué hacer si necesitas la vacuna?
Si el diagnóstico de la Secretaría de Salud indica que debes vacunarte, el proceso es sencillo y gratuito. Localiza tu Centro de Salud o unidad de medicina familiar más cercana, lleva tu Cartilla Nacional de Salud, si no la tienes, el personal de salud te proporcionará una nueva para registrar la dosis. La vacunación no solo te protege a ti, sino también a los niños pequeños, personas mayores y ciudadanos con sistemas inmunes debilitados.

