Durante más de dos décadas los conteos rápidos han sido una herramienta técnica de referencia para el país, por ello me preocupa que después de difundirse cifras preliminares, aparezcan interpretaciones que alimentan dudas en una coyuntura donde la población espera certezas y transparencia», dijo Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, a El Heraldo de México.
Sánchez manifestó su preocupación a que se pueda repetir la crisis electoral de 2000, marcada por cuestionamientos del resultado electoral entre Alberto Fujimori y Alejandro Toledo, que desembocó en la caída del gobierno Fujimori.
El candidato de Juntos por el Perú advirtió que «la coalición conformada por nuestro partido junto con otras fuerzas democráticas, observa con preocupación la actuación de quienes difundieron información vinculada al conteo rápido y posteriormente emitieron opiniones que, a mi juicio, terminaron cuestionando los propios resultados presentados».
Siempre de acuerdo con Sánchez:
«Las elecciones del año 2000 fueron un proceso marcado por cuestionamientos del resultado electoral y una profunda crisis política que desembocó en la caída del régimen de ese entonces, recuerdo que esto sucedió hace 26 años, y los peruanos no pueden volver a episodios que pongan en cuestión la confianza de la ciudadana en los procesos democráticos».
El aspirante apuntó que «resulta inevitable preguntarse qué candidato hay detrás de mensajes contradictorios que aparecen luego de darse a conocer resultados preliminares. La institucionalidad democrática debe prevalecer sobre cualquier interés particular ya que corresponde a las autoridades electorales culminar su trabajo con independencia y rigor.
«Y rechazo cualquier intento que pudiera desacreditar el respaldo recibido en las regiones, comunidades rurales y sectores históricamente postergados; ya que la democracia obliga a reconocer la decisión de todos los ciudadanos sin distinción económica, social o territorial, en eso consiste la democracia en que se respete la voluntad popular».
Sánchez convocó a los organismos internacionales, «a las fuerzas democráticas» a mantenerse vigilantes, a «observar muy bien» el desarrollo del proceso electoral, siempre dentro del marco constitucional.
MAAZ

