¿Qué lleva a una sociedad a querer borrar a un hombre de su propia historia? Esa es la pregunta que el director Jean-Paul Salomé se hizo cuando conoció la historia de Jan Bojarski, el mayor falsificador de billetes de Francia en los 50 y 60. Esto trajo como resultado el filme “La copia perfecta”.
“Estaba terminando otra película llamada ‘La Daronne’ (2020) con Isabelle Huppert, cuando un productor me habló de Jan Bojarski, un personaje que no era muy conocido en Francia, o apenas lo era entre los especialistas. Me dio acceso a una colección muy completa de documentos sobre su vida. Especialmente sobre sus orígenes, su llegada a Francia, cómo inició y cómo se convirtió en falsificador. Fue mientras leía todo esto que sentí la necesidad de contar su historia”, aseguró el cineasta francés.
Para Salomé la mayor inquietud estaba en por qué Bojarski había encabezado los titulares en la década de los 50 y 60, y tantos años después no había rastro de él, es como si lo hubieran enterrado con todo y su taller.
“Hoy en Francia, al menos, la gente sabe quién es Jan Bojarski y en la misma situación están ahora los mexicanos, así que espero les guste”, dijo el cineasta.
La historia forma parte de la 30ª edición del Tour de Cine Francés, que arrancó el 10 de septiembre y concluirá el 14 de octubre.
Si bien para el cineasta era importante profundizar en la vida de Bojarski, al que interpreta el actor Reda Kateb, tampoco lo retrató como un villano o un buen tipo, sino como alguien complejo e inteligente, porque sus inventos eran impresionantes y al mismo tiempo artesanales.
“Creo que era introvertido, que es lo que retrata la película, y un poco difícil de tratar en público. Para mí, las cicatrices de este hombre estaban justificadas, y quería mostrarlas, pero no necesariamente quería explicarlo todo”, detalló.
La producción tuvo varios retos, algunos aparecieron desde el inicio cuando escribió el guion junto a Bastien Daret, ya que conocían a Jan por el caso, pero de su vida familiar poco se sabía, por lo que ésta estuvo ficcionada y uno de los personajes más complejos en desarrollar fue el de su esposa, “Suzanne Bojarski”, a quien interpretó la actriz Sara Giraudeau.
“Sabíamos que tenía dos hijos, que su esposa no había sido interrogada por la policía porque aparentemente ella no sabía nada y todo lo descubrió hasta el final. Entonces nosotros tuvimos que inventar y navegar un poco paulatinamente para crear la historia de esta mujer, bastante común y clásica”, contó.
En un momento, pensó en modernizar al personaje, pero se dio cuenta de que era un error, porque su familia influyó mucho en la manera de ser de Bojarski y el por qué actuaba así. Además, la actriz entendió perfecto al personaje y le dio al cineasta lo que estaba buscando.
“Sara enseguida supo qué hacer con el papel para hacerlo interesante”, explicó.
Los retos siguieron en el rodaje, cuando Salomé tuvo que defender las escenas largas sobre la dedicación que le ponía a la falsificación, ya que los productores creían que aburrirían al público, pero el cineasta tenía claro que para entender al personaje, tenían que mostrar justo su ingenio.
HOMENAJE
Para Salomé el público más exigente eran los hijos del protagonista de esta historia, quienes actualmente tienen 77 y 75 años, la mayor es Anne, el menor se mantiene alejado de los medios porque los hechos lo traumaron.
“Fue una de las primeras personas a las que se la mostré, así que fue un poco estresante. Y al salir de la proyección, me dijo algo que fue el mayor cumplido que me pudo haber hecho. ‘No, todo es verdad, pero todo es justo’. Así que creo que ¡lo logramos!”, recordó.
Anne le contó también que hubo dos escenas que la habían marcado, una de ellas fue cuando al final su padre es detenido: “El personaje de la hija llega de la preparatoria en moto y descubre que su padre es un falsificador, que la policía está allí llevándoselo. Anne me contó que en realidad su padre nunca los miró.
«Hubo mucho sufrimiento para nosotros. Y el hecho de que en la película nos mirara, fue extremadamente reparador”.
A DETALLE
- La cinta no se pudo rodar en el banco francés, pese a que al principio se mostraron interesados en el proyecto.
- Superó el millón de espectadores en su país de origen tras su estreno inicial.
- Desde que escribió la película pensó en Reda Kateb para protagonizarla, ya que además de considerarlo el mejor actor de su época, también es migrante.
MAAZ

